
Bienestar y Salud

Cada domingo, entre café y pan dulce, vuelve la misma queja: “hay que sacar a los chavos de las redes”. Pero la conversación cambia cuando miramos quién comparte más desinformación y quién cae con más facilidad en estafas en redes sociales. Estos datos —y unas cuantas señales prácticas— ayudan a cuidar nuestra privacidad y a usar el celular con más cabeza, sin guerras generacionales.



















